Cuidado personal en la oficina en casa: ¿Qué es? ¿Por qué es necesario?

Cuando hablamos de cuidado personal en el trabajo, nos referimos a los hábitos saludables que debes mantener mientras trabajas. Se trata de hábitos como horarios equilibrados, descansos visuales y físicos, comer bien y mantener una rutina de trabajo. Dado que trabajar desde casa se ha convertido en la nueva normalidad, nos parece muy importante hablar de este aspecto.

Cuando se trabaja en una oficina normal, es muy fácil diferenciar entre el hogar y el lugar de trabajo y distinguir el tiempo profesional del personal. No es de extrañar que uno de los mayores problemas del trabajo a distancia sea que no conseguimos separar nuestro espacio de la manera adecuada. Como resultado, nuestro lugar de descanso se convierte también en nuestro lugar de trabajo. Los siguientes hábitos de cuidado personal te ayudarán a mantener una mente motivada durante el trabajo y una mente relajada después de las horas de trabajo.

¿Cuáles son los hábitos de cuidado personal más importantes?

Cuidarse a sí mismo no es tan complicado ni difícil:

  • Respeta tus horarios. En la oficina tenemos una hora de entrada y una hora de salida. En casa, esto no debe cambiarse. De lo contrario, nuestro hogar puede perder su poder relajante y convertirse en un lugar que sólo vemos como lugar de trabajo.
  • Establece tu espacio de trabajo. Ya que la oficina está ahora en casa, debes intentar tener un espacio único para trabajar. Intenta desarrollar tu trabajo en un escritorio con una silla adecuada y alejado de zonas comunes como el salón o la cocina. También es importante tener una buena iluminación y ventilación.
  • Cumpla con la rutina de la oficina. No sólo a los horarios, sino también a las comidas y descansos. Estando en casa, la cocina es una habitación a la que podemos escaparnos constantemente y distraernos. No se olvide de los descansos, pero, de nuevo, no deje que una llamada telefónica del simpático vecino le distraiga de volver a la mesa de trabajo.
  • Mantén el contacto con tu equipo. En casa, es posible reunirse con los miembros del equipo por videoconferencia. Es importante mantener un contacto cordial, asertivo y educado con los demás miembros del equipo para evitar malentendidos que posiblemente no habrían surgido si estuvieras en la oficina.
  • Estira los brazos y el cuello, camina por la habitación de vez en cuando. 15 minutos de yoga de estiramiento después de las horas de trabajo funcionarán como un sueño para tus músculos.
  • Mantén tu rutina previa al trabajo. Es decir, dúchate y vístete aunque te quedes en casa. Tu subconsciente interpretará involuntariamente que te estás preparando para conseguir algo. Como resultado, podrás concentrarte mejor.
  • Disfruta del tiempo de ocio después del trabajo. Si cumples con tus horarios podrás continuar tu jornada con la familia, los amigos o leyendo un buen libro. Cuando apagues el ordenador, apaga tus pensamientos sobre lo que tienes que hacer al día siguiente. De lo contrario, tu cerebro no tendrá tiempo de recargarse y procesar los pensamientos que has tenido durante el día.
  • No te olvides de comer sano. Resulta tentador pedir comida para llevar o poner un poco de pasta en el microondas. Sin embargo, ¿recuerdas el viejo dicho «somos lo que comemos»? Para que tu cerebro funcione correctamente, tenga energía y esté motivado, tienes que fijarte en tus comidas. Intenta preparar las comidas o, al menos, hacer una lista de comidas con unos días de antelación, por ejemplo, los fines de semana. Así no tendrás que perder tiempo y energía pensando en qué comer.

El trabajo a distancia puede ser una verdadera oportunidad, pero sólo si se planifican los horarios diarios de forma que se separe el tiempo profesional del personal. El cuidado personal en la oficina en casa es muy importante para tu estado mental y físico, tus resultados como empleado y el deseo de pasar tiempo como familiar o amigo. No te olvides de tus necesidades y escucha no sólo a tu cerebro, sino también a tu cuerpo. Como no estás corriendo en la oficina estos días, probablemente te falten actividades físicas y ni siquiera lo notes. Una persona debería caminar al menos 4.500 pasos al día para que su cuerpo tenga la mínima actividad que necesita para funcionar correctamente. Así pues, descárgate un rastreador de pasos, ¡y a caminar!